Сб. Май 9th, 2026

Las aplicaciones que se ejecutan en segundo plano pueden consumir recursos valiosos de tu PC, ralentizando su rendimiento. Si notas que tu ordenador no funciona tan rápido como debería, este podría ser el motivo. Afortunadamente, en Windows 11 puedes evitar que ciertos programas agoten la capacidad de tu hardware sin tu conocimiento.

Con un simple ajuste en la configuración de Windows 11, es posible restringir la ejecución en segundo plano de algunas aplicaciones. Aunque este proceso puede requerir aplicarlo individualmente a cada programa instalado, es una solución efectiva para maximizar el rendimiento de tu computadora.

Es importante tener en cuenta que este ajuste no se aplica a todas las aplicaciones. Solo funciona con aquellos programas que tienen la capacidad de ejecutarse en segundo plano. Por lo tanto, deberás verificarlo manualmente para cada aplicación que desees configurar.

Muchas de las utilidades preinstaladas de Microsoft en Windows 11 admiten esta opción, lo que te da un buen punto de partida. Presta especial atención a las aplicaciones que has instalado tú mismo. El procedimiento para bloquear su ejecución en segundo plano es muy sencillo.

Cómo impedir que las aplicaciones se ejecuten en segundo plano en Windows 11

Para empezar, accede a la sección Configuración de tu PC con Windows 11 y navega hasta Aplicaciones > Aplicaciones instaladas. Lamentablemente, Windows 11 no permite ordenar la lista por la capacidad de ejecución en segundo plano de los programas. Por ello, es necesario aplicar este ajuste de forma individual en cada app que lo permita.

Para determinar si una aplicación puede ejecutarse en segundo plano, haz clic en el menú de tres puntos que aparece a la derecha de cada elemento en la lista. Si encuentras la opción Opciones avanzadas, puedes configurarla para que no consuma recursos cuando no se esté utilizando activamente. Si solo ves las opciones Desinstalar y Modificar, no podrás realizar este cambio.

En las aplicaciones de Windows 11 que lo permitan, accede a Opciones avanzadas y busca la sección Permisos de aplicaciones en segundo plano. Allí encontrarás la opción ‘Permitir que esta aplicación se ejecute en segundo plano’ con un menú desplegable que ofrece tres alternativas: Optimizado para la energía, Siempre y Nunca. Selecciona Nunca para bloquear su ejecución en segundo plano.

Repite estos pasos para todas las aplicaciones que lo permitan y así te asegurarás de que ninguna consuma recursos que Windows 11 necesita para tareas más importantes.

By Артём Науменко

Артём Науменко - петербургский журналист, освещающий темы науки, общества и технологий. Автор популярного цикла статей о российских научных достижениях.

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