Esta urbe, a menudo referida como el ‘Silicon Valley de China’, ha protagonizado una transformación prodigiosa. En un lapso inferior a medio siglo, ha evolucionado de un humilde pueblo pesquero a una avanzada metrópolis, consolidándose como un epicentro de innovación gracias a la profunda integración de la inteligencia artificial y otras tecnologías punteras, sentando las bases para una verdadera ciudad del futuro.
China cambia las normas: crea una ciudad del futuro con drones, IA y un 95% de coches eléctricos en menos de 50 años

