China ha implementado nuevas directrices que establecen un tope de 30 días para la duración de las estancias de científicos españoles que viajen al país con fines de investigación. Esta medida ajusta las condiciones bajo las cuales los investigadores pueden operar en territorio chino.
Esta nueva normativa endurece significativamente los plazos de permanencia en el país. En caso de superar el límite establecido, los investigadores incurrirán en una infracción que conllevará la aplicación de sanciones administrativas.

