A menudo se asume que los distintos yacimientos minerales son entidades independientes; sin embargo, con frecuencia revelan conexiones y orígenes comunes. Este reciente descubrimiento de dos yacimientos en Australia, formados hace 2.500 millones de años, refuerza la idea de que, a pesar de las distancias, estos depósitos pueden compartir una historia geológica similar.
Científicos australianos hallan dos yacimientos formados hace 2.500 millones de años que comparten el mismo origen

