Un acontecimiento de gran relevancia científica y ecológica ha tenido lugar en Brasil: el reciente avistamiento del tapir brasileño (Tapirus terrestris) en el Parque Estatal Cunhambebe. Este ejemplar, con un peso aproximado de 320 kilogramos, representa un descubrimiento extraordinario, ya que se creía extinto en la región desde hacía un siglo.
Su reaparición no solo es un hito histórico para la conservación de la fauna silvestre, sino que también subraya su crucial papel como ‘ingeniero ecológico’ en el ecosistema. Estos animales contribuyen significativamente a la dispersión de semillas y a la modificación del paisaje, impactando positivamente la biodiversidad y la salud de su hábitat natural.

