El reciente lanzamiento del MacBook Neo ha generado un notable interés por su rendimiento, a pesar de contar con solo 8 GB de RAM y el chip A18 Pro del iPhone 16 Pro. Aunque es una opción ideal para la mayoría de las tareas diarias, una pregunta clave era su capacidad para virtualizar Windows mediante soluciones como Parallels Desktop.
A pesar de que Parallels ha ofrecido soporte para Windows y Linux en Macs con Apple Silicon durante más de un año, la ausencia de un chip de la serie M en el MacBook Neo había sembrado dudas. Ahora, los desarrolladores de la aplicación han aclarado la situación sobre la ejecución de software de Windows en este nuevo portátil de Apple.
Parallels ha confirmado en su sitio web oficial que su software puede instalarse en el MacBook Neo y que las máquinas virtuales funcionan de manera estable. Esta noticia es bienvenida para aquellos usuarios que dependen de aplicaciones o características exclusivas de Windows y desean utilizarlas sin abandonar su MacBook Neo.
No obstante, Parallels ha señalado que el proceso de pruebas y validación continúa. Cualquier posible incompatibilidad o error detectado en la plataforma en el MacBook Neo será comunicado en el futuro. Las primeras impresiones son prometedoras, aunque vienen con ciertas reservas.
El MacBook Neo Puede Ejecutar Windows 11, Aunque con Restricciones
El equipo de Parallels destaca que el chip A18 Pro del MacBook Neo soporta la virtualización por hardware, lo que permite crear y ejecutar máquinas virtuales con Windows de forma estable. Sin embargo, la experiencia de usuario estará directamente ligada a la intensidad de las aplicaciones.
Se advierte que el rendimiento no será fluido para aplicaciones que demanden intensivamente la CPU y la GPU. En contraste, herramientas de ofimática y utilidades más sencillas deberían funcionar sin inconvenientes.
Una limitación crucial para la ejecución de Parallels en el MacBook Neo radica en la RAM. Los 8 GB de memoria unificada deben compartirse entre macOS y las máquinas virtuales de Windows. Dado que Windows 11 requiere un mínimo de 4 GB de RAM, los recursos disponibles serán extremadamente ajustados.
Otra restricción es la gestión térmica. El MacBook Neo carece de refrigeración activa (ventilador), dependiendo de la disipación a través de su chasis de aluminio.
Para evitar el sobrecalentamiento, el chip A18 Pro emplea el «thermal throttling», que reduce la velocidad de la CPU y la GPU. Esto impacta negativamente el desempeño de las máquinas virtuales de Windows si se intentan ejecutar tareas exigentes. En resumen, si bien el MacBook Neo es técnicamente capaz de ejecutar software de Microsoft con Parallels, no es la opción más recomendable para usos intensivos.

