Сб. Июн 20th, 2026

Crítica: ‘La Casa del Dragón’, temporada 3 — Un inicio explosivo que recuerda lo mejor de la serie

Tras una larga espera de dos años, La Casa del Dragón regresa con su tercera temporada a HBO Max. La serie busca redimirse de las críticas recibidas en su entrega anterior y reencontrar el espíritu de la original Juego de Tronos. En esta nueva etapa, se profundiza en la Danza de los Dragones, anticipando batallas intensas por el Trono de Hierro y complejas intrigas palaciegas.

Al final de la temporada pasada, los Negros, partidarios de Rhaenyra, lograron un avance crucial al reclutar nuevos jinetes de dragón. A pesar de su exilio en Rocadragón, ahora tienen la oportunidad de enfrentarse a Vhagar y al ambicioso Aemond. La reina legítima se prepara para lanzar un ataque decisivo contra Desembarco del Rey.

Mientras tanto, el rey Aegon huye de la capital ante los planes de su hermano, generando una división entre los Verdes que podría comprometer sus posibilidades de ganar la guerra. Esta tercera temporada, que se perfila como la penúltima, servirá de puente hacia el desenlace definitivo de la saga.

Un comienzo demoledor

A pesar de las negativas, los creadores parecen haber tomado nota de las críticas a la segunda temporada. La tercera entrega arranca con un primer episodio de una brutalidad impactante, demostrando la capacidad de la franquicia para recuperar la grandiosidad a través del espectáculo. La Casa del Dragón no desaprovecha la ocasión, ofreciendo un inicio de temporada 3 centrado en la acción y la épica. La batalla del Gaznate se presenta como uno de los episodios más memorables de la serie, una guerra naval que combina barcos, dragones y soldados en medio de un caos devastador. Las repercusiones narrativas y emocionales de este capítulo prometen resonar profundamente entre los espectadores.

Mejorando lo anterior

Tras este espectacular arranque, la serie baja el ritmo, algo necesario dada la historia y el presupuesto. El gran desafío era evitar caer en los mismos errores de la segunda temporada, como un ritmo pausado y tramas que avanzan a paso de tortuga. Afortunadamente, en esta tercera temporada, la situación mejora. Si bien no se alcanza la excelencia de la primera entrega, sí se acerca. Se exploran reflexiones profundas sobre el poder y las consecuencias de la guerra, y a nivel emocional, la temporada se vuelve más intensa, llevando a los personajes al límite, especialmente a Rhaenyra y Alicent. La actuación de Emma D’Arcy y Olivia Cooke es sobresaliente, dotando al proyecto de gran corazón a través de sus miradas y gestos.

Los tres episodios posteriores al primero son más irregulares, alternando momentos brillantes con otros más redundantes y diálogos innecesarios. Sin embargo, el enfoque está más centrado que en la temporada anterior, logrando una trama más entretenida y con mayor sensación de avance.

Se celebra la evolución de algunos personajes, aunque esto signifique la relegación de otros. Aegon, a pesar de ser el rey actual, tiene un papel secundario. Aemond, aunque menos presente, proyecta una sombra ominosa que anticipa futuros momentos de gran tensión. Los huecos que dejan estos personajes son llenados por otros como Rhaena Targaryen, cuyo arco argumental es muy interesante, y el nuevo fichaje Lord Ormund Hightower (James Norton).

En resumen, la primera parte de la tercera temporada de La Casa del Dragón supera a la anterior gracias a un inicio demoledor y a episodios más cuidados. Aunque persisten momentos irregulares y repetitivos, están mejor integrados. Para justificar plenamente el desarrollo, se espera que la segunda parte de la temporada mantenga este nivel.

By Артём Науменко

Артём Науменко - петербургский журналист, освещающий темы науки, общества и технологий. Автор популярного цикла статей о российских научных достижениях.

Related Post