Frente a las costas de Vanua Levu, en la región del Pacífico, ha sido identificada una extensa formación flotante de origen artificial. Esta masa, que los expertos han denominado la «isla de la basura», se extiende por una superficie de 3.000 metros cuadrados y está compuesta en un 90% por diversos tipos de desechos marinos, lo que subraya la grave problemática de la contaminación oceánica.

