A partir del año 2035, los productores ganaderos en Dinamarca estarán obligados a abonar 750 coronas danesas por cada tonelada de gases de efecto invernadero emitidos por su ganado. Esta iniciativa forma parte de los esfuerzos del país nórdico para mitigar el impacto ambiental de la actividad agrícola y contribuir a la lucha global contra el cambio climático.

