La tercera temporada de Euphoria continúa sorprendiendo, y su quinto episodio ha dejado a la audiencia boquiabierta. El creador Sam Levinson parece haber optado por un enfoque que va más allá de lo sexualmente explícito, incorporando una violencia gráfica impactante. El capítulo presenta una mezcla de elementos, desde la sexualización elevada del personaje de Sydney Sweeney hasta amputaciones, venganzas y una secuencia final de aterradora crueldad.
Este episodio, anunciado como el más explosivo de la temporada y quizás de la serie, que ya es conocida por sus excesos, marca un punto de inflexión. Levinson deja claro que la producción se ha transformado en un drama adulto, feroz, violento e incómodo, alejándose de la esencia previa de Euphoria. La tercera temporada dio un salto temporal de cinco años, abandonando el drama escolar para explorar a sus icónicos personajes como adultos fracasados, violentos y retorcidos.
El controvertido quinto episodio ilustra esta evolución, sugiriendo que el final de temporada será crucial. Es probable que se profundice en temas como el sexo, la prostitución, la creación de contenido sexual y la violencia, pero con una crudeza brutal. Esto convierte a una de las producciones insignia de HBO en una de las más complejas de definir, rodeada además de acusaciones de explotación y misoginia. Analicemos el capítulo en detalle.
Un escándalo mayúsculo en puertas
El episodio, titulado This Little Miss Piggy, comenzó con una secuencia que ha indignado en las redes sociales, al profundizar en la creación de contenido sexual por parte de Cassie (Sydney Sweeney) de una manera exagerada y grotesca. Se muestra al personaje grabando videos explícitamente pornográficos.
Sam Levinson detalló los progresos de Cassie entre juguetes sexuales, masturbaciones y una extensa colección de escenas explícitas. Sin embargo, la escena que más controversia ha generado parece una parodia de la película El ataque de la mujer de 50 pies (1958) de Nathan Juran, adaptada al cine para adultos. Incluía a Cassie caminando por una ciudad ficticia y un primer plano de sus pechos desnudos entre edificios de cartón piedra. Levinson llevó la escena al extremo con un prolongado primer plano de la actriz desnuda, lo que ha sido calificado de «innecesario y degradante». Las acusaciones apuntan a que la producción de Levinson ha cruzado una línea brutal al convertir a Cassie en un mero objeto sexual sin personalidad.
Crueldad y violencia a granel
Paralelamente, el quinto capítulo dio un giro drástico en la trama de Rue (Zendaya) en México. En los últimos minutos, Rue es forzada por un grupo criminal a cavar su propia tumba en un rancho. Una escena de extrema tensión culmina con ella enterrada viva hasta el cuello. Este giro hacia el género de «western criminal» ha sido criticado por muchos seguidores por ser excesivamente violento y alejarse del drama psicológico que definía la serie en sus temporadas anteriores.
Finalmente, el episodio causó revuelo por la destrucción física de Nate Jacobs (Jacob Elordi). Tras recibir dinero de Cassie, es atacado en su casa por un sicario que, en primer plano, le amputa un dedo del pie y uno de la mano. La mezcla de este horror corporal con la imagen de una niña pequeña observando la escena desde el exterior ha sido descrita como una decisión artística bizarra y de «mal gusto». Este cúmulo de situaciones extremas en menos de diez minutos ha convertido al capítulo en el más divisivo de toda la serie hasta la fecha para Euphoria.
¿Y qué ha ocurrido con Maddy Perez?
Maddy (Alexa Demie) fue otra de las protagonistas del episodio y parte del escándalo que rodea la historia. El personaje parece haber evolucionado hasta convertirse en una de las explotadoras de Cassie. Le hace firmar a su antigua amiga un contrato, que Cassie suscribe sin leer mientras está bajo los efectos de ansiolíticos, otorgándole a Maddy el 70% de todas las ganancias generadas por sus plataformas digitales durante los próximos diez años.
Lo que más ha enfurecido a los fans es la frialdad con la que Maddy justifica esta explotación como una tasa de compensación por el trauma que Cassie le causó con Nate en la preparatoria. Esto transforma su antigua amistad en una relación puramente transaccional y abusiva, donde Cassie carece de autonomía legal o creativa sobre su propio cuerpo.
Además, Maddy llega a un acuerdo comercial con Alamo Brown (interpretado por Adewale Akinnuoye-Agbaje), el explotador del local donde Rue trabajaba. Su objetivo es ayudar a explotar a las trabajadoras sexuales del local como creadoras de contenido online, sometiéndolas a otra forma de violencia. Esto cierra el capítulo con un escándalo para todos los gustos.
