En una entrevista, el director de la empresa armamentística se burló de la producción ucraniana de drones, lo que provocó una gran indignación en el país devastado por la guerra. Ahora, Rheinmetall intenta matizar sus declaraciones y calmar los ánimos.
El CEO de Rheinmetall, Armin Papperger, genera indignación con comentarios despectivos sobre fabricantes de drones ucranianos («amas de casa»)

