
Super Mario Galaxy: La película es un vibrante tributo a los aficionados de la saga de Nintendo, a los jugadores y al público amante del cine de animación. La trama central gira en torno a la trascendental misión de rescatar a Rosalina (interpretada por Brie Larson) de las garras del excéntrico Bowser Jr. (Benny Safdie). Este periplo espacial lleva a los intrépidos héroes Mario (Chris Pratt), Luigi (Charlie Day) y Peach (Anya Taylor-Joy) a aventurarse por toda la galaxia, un giro que no solo honra la vasta franquicia de Nintendo, sino que también introduce nuevos y carismáticos personajes como Fox McCloud (Glen Powell), célebre figura de la serie Star Fox.
Para integrar tan diversos entornos en una narrativa coherente, la película opta por una colección de situaciones inesperadas. Estas secuencias, además, sirven como un homenaje multifacético a la saga original de los videojuegos, explorando distintos mundos y escenarios. Así, Mario, quien debe demostrar su valía y descubrir nuevas habilidades, se enfrenta al doble objetivo de liberar a Rosalina y contener la propagación del mal. Aunque esta premisa pueda parecer ambiciosa para una película destinada principalmente a un público infantil (y que no oculta su naturaleza), el argumento logra sostenerla con notable destreza.
La cinta consigue que la épica de Mario vaya más allá de una simple travesía del punto A al B para rescatar a un rehén de un villano carismático, lo cual, si bien es parte de su atractivo, no lo es todo. La película profundiza en las inmensas posibilidades de la saga original, explorando detalladamente su universo y sentando las bases para futuras expansiones de esta creciente franquicia. Por ello, su final es un conmovedor homenaje a todos estos elementos y, al mismo tiempo, un punto de convergencia para las grandes aventuras que los personajes experimentaron por separado.
¿Cuál es el desenlace de ‘Super Mario Galaxy: La película’?

Tras numerosas y emocionantes peripecias, Mario, Peach, Luigi, Fox, Yoshi (Donald Glover) y Toad (Keegan-Michael Key) son liberados por los Lumas en un planeta sin nombre, que guarda una fuerte similitud con el Reino Cascada. Una vez libres, el equipo emprende viaje hacia el Planeta Chatarra de Bowser Jr. con el objetivo de rescatar a Rosalina. Como era de esperar, Fox, el experimentado piloto cuyo ingenio recuerda a Han Solo, toma el control del Observatorio Cometa, enfrentándose a los dirigibles que protegen el Planeta Bowser. Esta maniobra estratégica permite a Mario, Luigi, Peach y Yoshi aterrizar e infiltrarse en la imponente fortaleza de Bowser Jr.
Naturalmente, la odisea no transcurre sin complicaciones. Nada más pisar el territorio del villano, Peach y Mario caen en una elaborada trampa ideada por Bowser Jr. para despistar a sus adversarios. Deben sortear un laberinto que evoca sorprendentemente los desafiantes niveles de Mario Maker. Sin embargo, nuestros héroes logran superarlo gracias a un ingenioso obsequio de cumpleaños que Mario le hizo a Peach: una sombrilla rosa. Con ella, consiguen sobrevolar una pared de Thwomp que, de otro modo, habría sido inquebrantable.
Esta proeza los conduce a cruzar un foso de lava, donde se reencuentran y, una vez más, se enfrentan a Bowser Sr. (Jack Black), quien retoma su papel antagónico tras la breve alianza inicial de la película. Nuestro carismático villano se lanza de nuevo a la batalla contra el dúo, solo para caer en la lava. Para el deleite de los fanáticos, emerge de las profundidades como un esqueleto, una forma conocida en los juegos como Dry Bowser.
¿Qué rol desempeña Peach en medio de la acción?

Mientras Mario se esfuerza por contener a Bowser Jr., Peach avanza decididamente hacia Rosalina. Para permitir el progreso de la princesa, el héroe debe unir fuerzas con Luigi y Yoshi en el combate. Paralelamente, Peach alcanza a Rosalina, pero se encuentra con la dificultad de no poder liberarla de su celda, ya que las energías de Rosalina están casi totalmente mermadas por el arma del Día del Juicio Final. No obstante, nuestra heroína se niega a rendirse y, al tomar las manos de su hermana, invoca el poder del cosmos con este gesto, logrando finalmente liberar y salvar la vida de Rosalina.
Poco después, con todos a salvo, los Lumas expresan su deseo de visitar el Castillo de Peach en el Reino Champiñón. Sin embargo, al llegar, solo encuentran un cráter. Es importante recordar que el castillo fue transportado a la Galaxia Colmena tras ser elevado al cielo y arrojado por la nave espacial de Bowser Jr. al inicio de la película. La cinta concluye con la reconstrucción del castillo, encargando a Mario la tarea de izar la bandera utilizando una clásica pluma de capa para volar hasta la cima.
¿Qué revelan las escenas post-créditos de la película?

En efecto, Super Mario Galaxy: La película incluye dos escenas post-créditos: una situada aproximadamente a la mitad y la otra justo al final de los créditos. Ambas ofrecen pistas significativas sobre el futuro de la ahora floreciente franquicia cinematográfica. En la primera, Fox McCloud y un Toad azul logran escapar de una prisión ubicada en un planeta helado. Allí, Fox explica que Peach ha reparado el motor de curvatura de su Arwing, lo que le permitirá regresar a su propia galaxia.
En la misma prisión, Bowser Jr. y la cabeza de Dry Bowser se encuentran confinados en una celda. Bowser Jr. comienza a excavar lentamente en un intento de fuga, emulando el icónico estilo de Cadena perpetua. No obstante, un guardia invisible arrastra su porra por los barrotes, revelando ser Lumalee (Juliet Jelenic), quien dirige unas palabras amenazantes a padre e hijo, advirtiéndoles firmemente que no intenten escapar.
La segunda escena post-créditos nos transporta de vuelta al concurrido centro de transporte de la Galaxia Gateway. En ella, un Whittle es víctima del robo de su equipaje por parte de un mono Ukiki. Sin embargo, el descarado chimpancé recibe un contundente puñetazo de una elegante mano enguantada perteneciente a un samaritano invisible. La salvadora no es otra que la princesa Daisy, gobernante de Sarasaland, quien hizo su debut en Super Mario Land de 1989 para Game Boy. Aparece luciendo su característico vestido amarillo, lo que sugiere con gran probabilidad que Daisy tendrá un papel crucial en la próxima entrega cinematográfica.

