Elon Musk ha sufrido una derrota significativa en su disputa legal contra OpenAI. Un jurado federal desestimó este lunes todas las reclamaciones presentadas contra Sam Altman y OpenAI después de tres semanas de juicio. El tribunal de Oakland, California, rechazó las demandas al considerar que Elon presentó la acción legal fuera del plazo establecido por la ley.
Según informes de CNBC, la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers determinó que existía evidencia suficiente para respaldar las conclusiones del jurado y procedió a desestimar las acusaciones. El fallo judicial estableció que Elon Musk tenía un plazo de tres años para presentar su demanda y no lo hizo dentro de ese período. Como consecuencia, el jurado no llegó a pronunciarse sobre si OpenAI había traicionado o no su misión fundacional como organización sin ánimo de lucro.
La demanda, interpuesta por los abogados de Elon Musk en 2024, solicitaba que OpenAI y Microsoft devolvieran hasta 134.000 millones de dólares en beneficios que, según él, habían sido obtenidos de manera indebida. El magnate también exigía la reversión de la reestructuración corporativa de 2025, que transformó a la compañía en una entidad con fines de lucro. Adicionalmente, el equipo legal de Musk pedía la destitución de Sam Altman y Greg Brockman de sus respectivos cargos.
El argumento principal de Musk se basaba en que Altman y Brockman habían traicionado la misión original de OpenAI. Según su testimonio, él había donado aproximadamente 38 millones de dólares a la empresa con la expectativa de que desarrollarían inteligencia artificial en beneficio de la humanidad. Elon sostenía que, con la reestructuración, Altman y Brockman habían «robado» una organización benéfica para su propio enriquecimiento.
El líder de Tesla y SpaceX declaró que cualquier compensación económica debería destinarse a la organización benéfica de OpenAI, no a su beneficio personal. Microsoft, que ha invertido cerca de 13.000 millones de dólares en OpenAI desde 2019, también fue incluido en la demanda, y las acusaciones en su contra fueron igualmente desestimadas.
Evidencias de comportamiento cuestionable durante el juicio
Durante casi tres semanas de testimonios, el jurado escuchó las declaraciones de Musk, Altman, Brockman y el CEO de Microsoft, Satya Nadella. Se presentaron cientos de mensajes privados, entradas de diario y documentos corporativos internos que arrojaron luz sobre el funcionamiento de OpenAI a lo largo de más de una década, desde sus inicios como startup hasta su actual valoración superior a los 850.000 millones de dólares.
Uno de los aspectos más destacados del juicio fue la revelación del comportamiento poco ético tanto de Elon Musk como de Sam Altman. Por un lado, testigos mencionaron el «modo maníaco» con el que Musk dirige sus empresas y sus amenazas de despedir a quienes no aportaran valor. Asimismo, los abogados presentaron correos electrónicos como evidencia de que Elon buscaba integrar OpenAI en Tesla para ejercer un control total.
En cuanto a Sam Altman, su imagen tampoco salió ilesa, a pesar de haber ganado la demanda. Dos exmiembros de la junta directiva afirmaron que el despido de Sam Altman a finales de 2023 se debió a un «patrón continuo de comportamiento relacionado con su falta de honestidad y franqueza». Uno de ellos describió que Altman tenía la costumbre de atribuir palabras a otros y distorsionar declaraciones para manipular al equipo.
Mira Murati, una figura clave en la creación de ChatGPT, declaró que Sam Altman solía «generar caos» dentro de la organización a través de una gestión opaca. Por su parte, el cofundador de OpenAI, Ilya Sutskever, confirmó que Altman era una persona deshonesta y manipuladora que trabajaba para minar la posición de sus propios ejecutivos.
La derrota en este juicio llega en un momento crucial para el magnate, quien se prepara para la salida a bolsa de SpaceX. Sin embargo, el resultado no es definitivo, ya que el abogado de Elon Musk ya ha reservado su derecho a apelar. Además, aún quedan pendientes otras fases del mismo caso, que incluyen acusaciones de prácticas anticompetitivas y robo de secretos comerciales.

