La cuestión de si es posible interrumpir el uso de betabloqueantes en pacientes que han sufrido un infarto es crucial para la gestión a largo plazo de su salud cardiovascular. En este contexto, el estudio SMART-DECISION, llevado a cabo en Corea del Sur, ha investigado esta posibilidad. Dicho estudio evaluó específicamente a pacientes que se encontraban en una condición estable y presentaban un bajo riesgo de complicaciones cardiovasculares adicionales. Para ser incluidos en el análisis, los participantes debían haber estado recibiendo tratamiento con betabloqueantes durante al menos un año después de haber sufrido el evento cardíaco.
¿Es posible suspender los betabloqueantes después de un infarto? El estudio SMART-DECISION

