La protección de los océanos se ha convertido en un pilar esencial dentro de la política ambiental a nivel global. Consciente de esta creciente prioridad, España está decidida a no quedarse atrás. El país ha modificado su estrategia, optando por una aceleración significativa en la salvaguarda de sus ecosistemas marinos. Como resultado de este renovado impulso, una extensión adicional de 17.000 kilómetros cuadrados de espacio marítimo ha sido incorporada a las zonas ya declaradas como aguas protegidas.
España refuerza su compromiso marino: acelera la protección y suma 17.000 km² a sus aguas protegidas

