La isla de Cuba fue sacudida por un potente sismo de magnitud 6 en su región oriental, apenas 28 minutos después de la medianoche. Este evento telúrico, que generó preocupación en la población, subraya la compleja interacción entre las placas tectónicas en la zona caribeña.
Los expertos han identificado a dos placas tectónicas principales como las causantes de este significativo movimiento sísmico, marcando uno de los episodios más intensos experimentados por la nación en los últimos tiempos. La actividad de estas placas es un factor crucial para comprender y evaluar el riesgo sísmico en la región.

