El Nothing Phone (4a) Pro ha llegado, y su singularidad es tal que ha logrado conquistar un lugar privilegiado, convirtiéndose en mi smartphone preferido. Modelos como el HTC One M8, OnePlus 3 o Xiaomi Mi4, ya con varios años a cuestas, compartían una característica hoy casi extinta: un cuerpo unibody metálico. La emergencia de tecnologías como la carga inalámbrica relegó este material a un segundo plano para la parte trasera de los dispositivos. Hasta ahora. El nuevo Nothing Phone (4a) Pro rescata esta esencia y la fusiona con su estética distintiva, presentando uno de los móviles Android más singulares del momento.
Hacía mucho tiempo que no experimentaba una sensación tan novedosa al abrir un móvil; la última vez fue con un teléfono de alta gama de otra marca. Nothing ha logrado, una vez más, sorprender a todos sin depender exclusivamente de las transparencias, un rasgo que, si bien fue innovador en su momento, estaba perdiendo su capacidad de asombro.
¿La solución? Llevar al segmento de gama media prestaciones que antes solo se encontraban en los dispositivos más premium de la industria, integrándolas con los ya icónicos toques de Nothing y añadiendo una lista de especificaciones que preocupan a gigantes como Xiaomi, Oppo o Samsung. Puedo adelantarte que este Nothing Phone (4a) Pro se perfila como uno de los móviles más recomendables del año.
Puede que no sea un dispositivo para todos, no es perfecto, y quizás su estética no sea la más convencional, pero la sensación de llevar una pieza tan única en el bolsillo es adictiva. Y, una vez más, Nothing no ha condicionado esta experiencia con un precio desorbitado o unas características mediocres. El equilibrio del Nothing Phone (4a) Pro es simplemente excepcional.
¿Por qué se dejaron de fabricar móviles metálicos?
Esta fue una de las preguntas que más me rondó la cabeza durante los días que tuve el Nothing Phone (4a) Pro. Y, aunque entiendo que el metal es un material incompatible con la carga inalámbrica, debo admitir que no he echado en falta esta funcionalidad. Por el contrario, me ha fascinado tener un dispositivo diferente, exclusivo y que no se parece a nada de lo que se ofrece actualmente.
Nothing ha alcanzado un gran equilibrio en el diseño, introduciendo la novedad del cuerpo unibody metálico sin abandonar la esencia que los hizo populares. Aunque el Phone (4a) Pro no se basa en las transparencias, estas siguen presentes en un módulo de cámara rediseñado que permite vislumbrar ese peculiar «falso interior».
Además, la marca ha incorporado una de las características estrella de su gama más avanzada: un panel Glyph con más de 100 LEDs que se ilumina para alertar sobre llamadas, temporizadores o notificaciones. Estos tres elementos (metal, transparencias y LEDs Glyph) se fusionan a la perfección, ofreciendo, en mi humilde opinión, uno de los diseños más atractivos de Nothing.
Pero la innovación no termina ahí. El Nothing Phone (4a) Pro guarda más secretos. Para empezar, el panel Glyph es ahora más avanzado y luminoso, permitiendo configurar funciones interesantes como temporizadores o progresiones de aplicaciones de terceros. ¿Esperas un pedido de Uber Eats? Los LEDs pueden mostrar el progreso del repartidor.
También incorpora detalles menos evidentes, heredados de la generación anterior. El mejor ejemplo es el botón de acceso al Essential Space, un área para grabar notas, conversaciones y cualquier detalle que pueda ser útil. Todavía no es una función muy popular ni el motivo principal para comprar un Nothing, pero puede ser muy práctico si se aprende a sacarle partido.
El Nothing Phone (4a) Pro no solo me ha sorprendido por su diseño metálico; también me parece una propuesta muy equilibrada que integra todos esos detalles que la marca ha ido introduciendo a lo largo del tiempo. Además, este año presenta novedades en los colores para hacerlo aún más atractivo: está disponible en el plateado que he probado, un elegante negro mate y un novedoso rosa metálico.
Un diseño que no intenta esconder nada: el Nothing Phone (4a) Pro es uno de los mejores gama media del momento
Nothing no ha apostado todo a una sola carta. Este atractivo diseño no busca ocultar ni compensar ninguna carencia, haciendo del Phone (4a) Pro uno de los móviles de gama media más completos y avanzados. Prácticamente no olvida nada y cuenta con características difíciles de encontrar en dispositivos de su precio. El mejor ejemplo es una pantalla de 144 Hz, así como una cámara teleobjetivo dedicada exclusivamente al zoom.
Nothing ha incluido en este dispositivo elementos que no son estrictamente necesarios, pero que suman valor y evidencian el esmero puesto en el Phone (4a) Pro. Un claro ejemplo es su pantalla. ¿Podría haber optado por un panel de 120 Hz con buen brillo y seguir compitiendo con los grandes? Sí. Sin embargo, este Nothing Phone (4a) Pro no se ha conformado con lo fácil: su pantalla tiene una tasa de refresco de 144 Hz, un brillo máximo de hasta 5.000 nits (pico momentáneo), reproduce contenido en HDR10+ y culmina con la tecnología ideal: un panel AMOLED.
¿Qué tal se ve? Sencillamente espectacular. Nothing ha optado por colores vibrantes pero bastante neutros, una respuesta táctil impresionante y una calidad que ya rivaliza con móviles mucho más caros. Se ve perfectamente en exteriores, sus marcos negros están muy bien optimizados y la fluidez de los 144 Hz es ese detalle que marca la diferencia y te hace sentir que estás ante una pantalla sorprendente sin saber muy bien por qué.
No obstante, de nada sirve una pantalla con mil hercios si no se cuenta con un procesador que mueva todo con fluidez. De nuevo, la marca no ha escatimado: el Nothing Phone (4a) Pro incorpora un procesador Qualcomm Snapdragon 7 Gen 4, un chip considerado actualmente como el mejor de la gama media. Complementan la ecuación una memoria RAM de 8 o 12 GB y un almacenamiento UFS 3.1 de 128 o 256 GB.
¿Cómo rinde? Aunque no al nivel de un gama alta de 1.300 euros, la verdad es que no se queda tan lejos en las tareas cotidianas. El Nothing Phone (4a) Pro permite jugar a cualquier título de la Play Store con soltura, e incluso es capaz de ofrecer un rendimiento excelente en juegos como PUBG a 90 Hz estables. Todo fluye, las aplicaciones se abren rápidamente y procesos como la edición de vídeo o fotografías con Lightroom no se hacen pesados.
Y es que, al igual que con la pantalla, Nothing ha elegido un componente que no decepciona. De hecho, solo hay que quedarse con una idea: no te preocupes por el rendimiento del Nothing Phone (4a) Pro. Creo firmemente que difícilmente defraudará a nadie.
La cámara, otra muestra de que Nothing sabe de qué va esto de la tecnología
Estoy un poco cansado de ver móviles por encima de los 350 euros con una versatilidad de cámara nula. Muchos de ellos optan por sensores de 100 o 200 MP que prometen hacerlo todo con una calidad excepcional. ¿El resultado? Fotografías más bien modestas en todas las distancias focales. O lo que es lo mismo, un zoom digital con mucha pérdida en todas las tomas más allá del 1x.
El Nothing Phone (4a) Pro, una vez más, ha tomado un camino diferente. La marca ha optado por incluir la misma variedad de sensores que suele tener un gama alta, pero ajustando un poco la calidad. En esencia, lo que un dispositivo de gama media debería hacer en todos los aspectos. ¿El resultado? Una cámara triple con un sensor principal, un ultra gran angular y un teleobjetivo.
- Cámara principal: Sensor Sony LYT-700C de 50 MP con OIS, f/1.88 y PDAF (24 mm)
- Cámara teleobjetivo: Sensor Samsung JN5 de 50 MP con OIS, f/2.88, zoom óptico 3,5x y zoom digital hasta 140x (80 mm)
- Cámara ultra gran angular: Sensor Sony IMX355 de 8 MP, f/2.2 y 120° FoV
- Cámara delantera: Sensor Samsung KD1, f/2.2 y 89° FoV
Más allá de los números, Nothing ha hecho un excelente trabajo en fotografía. No puedo afirmar que sea la mejor cámara de la gama media, pero sí una de las más equilibradas del segmento. Su versatilidad es muy buena, la calidad de los resultados es digna de admiración y cuenta con detalles muy valorables. Un buen ejemplo es que es uno de los pocos móviles de gama media capaz de capturar fotografías en RAW, lo que permite una edición posterior mucho más amigable y profesional.
Los sensores y distancias focales de este Nothing Phone (4a) Pro, en mi opinión, son los ideales para casi cualquier dispositivo: se dispone de un gran angular para paisajes y fotos grupales, un sensor principal de muy buena calidad para la mayoría de escenarios y un teleobjetivo con zoom óptico para encuadrar escenas lejanas o hacer retratos sin perder calidad.
Por supuesto, no hay que esperar la calidad de un móvil de 1.300 euros, pero creo que Nothing no dejará indiferente a nadie con esta cámara. Quizás en las próximas generaciones le vendría bien tratar el color con algo más de cuidado y no contrastar tanto la imagen, pero son solo pequeños detalles que a algunos nos chirrían.
En términos generales, la cámara es una de las mejores que se pueden encontrar en la gama media, y una de las pocas que ofrece un zoom óptico real que permite ampliar la distancia focal sin sacrificar calidad.
Probar cámaras de móviles de gama media cuando se suelen utilizar dispositivos de gama alta puede ser frustrante en muchos casos, pero con este Nothing Phone (4a) Pro no he tenido esa sensación. Como mencionaba antes, la marca ha sabido captar la esencia de los grandes, ajustando un poco la calidad, que es lo que, en mi opinión, busca la mayoría de personas que no pueden gastar 1.000 euros y se quedan en los 500.
El Nothing Phone (4a) Pro podría ser perfecto, pero flaquea en un aspecto clave
Todo era demasiado bueno para ser verdad. No tengo ninguna duda: el Nothing Phone (4a) Pro es uno de los mejores móviles del segmento medio de 2026, pero no sobresale en todos los apartados. En la batería se queda un paso por detrás de sus competidores, y en la velocidad de carga, también.
Y no me refiero a la carga inalámbrica, de la que carece y que es una limitación esperada en un móvil metálico. El problema reside en la batería, que se queda en unos ya ajustados 5.080 mAh. Mientras toda la competencia (excepto Samsung) mejora en este aspecto, Nothing opta por lo tradicional. Y, aunque su autonomía no es mala, está bastante lejos de los 6.500-7.000 mAh que están incluyendo marcas como Xiaomi, Oppo o Motorola.
¿Durará todo el día? Probablemente sí, pero este era un punto donde Nothing podría haber puesto la guinda del pastel. En cambio, se ha mantenido en lo habitual. No es un drama, pero viendo el nivel de la pantalla, el rendimiento, el diseño y la cámara, esperaba más de la batería.
¿Y la carga? También se distancia un poco de su competencia en el rango de los 500 euros. Ofrece 50 W con cable, lo que permite recargar hasta el 50% en unos 22 minutos. De nuevo, son cifras bastante normales que llevamos viendo unos años en la gama media premium.
¿Merece la pena este Nothing Phone (4a) Pro?
Tengo claro que no es el gama media más económico, pero tampoco pretende quedarse en la categoría de móviles con lo básico para una buena experiencia. Este Nothing Phone (4a) Pro es capaz de, sin superar los 1.000 euros, acercarse lo máximo posible a los gigantes de la industria. Como dije al principio, no es un móvil para todo el mundo.
Ahora bien, si tienes un presupuesto de unos 500 euros, te atrae su diseño y buscas exprimir cada euro para obtener el máximo, la verdad es que me parece una opción muy completa. No es la única mejor, eso sí: existen móviles de años anteriores que han bajado de precio y otras opciones de Xiaomi que son, literalmente, el santo grial de la relación calidad-precio.
No obstante, este Nothing tiene algo que nadie más posee: un diseño único que recupera uno de los materiales más icónicos de la industria y lo fusiona con una estética industrial que, aunque no gustará a todos, es una joya para quienes valoran este tipo de detalles.
Por no hablar de que su competencia directa se queda muy atrás en la mayoría de aspectos como la pantalla, la cámara o el rendimiento. Por precio, rivaliza directamente con móviles como el Galaxy A56, y a nivel técnico puedo decir que no hay color entre uno y otro. El Nothing lo supera prácticamente en todo y su precio es muy similar.
¿Cuánto cuesta? 479 euros en la versión de 8 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento. No es una ganga, pero para mí se ha convertido en una de las joyas de este 2026 que recomendaré a todo aquel que busque algo diferente manteniendo una buena calidad.

