Вт. Мар 10th, 2026

He probado el nuevo MacBook Air con chip M5 y sigo sin entender cómo Apple ha hecho esto

El MacBook Air ha consolidado su posición como un portátil excepcional, evolucionando con mejoras constantes que lo han convertido en una de las opciones más recomendables de Apple. Su última actualización incorpora el potente chip M5, una mejora notable que llega en un momento desafiante para el mercado y para la propia compañía, aunque no representa una renovación radical, sino más bien una optimización bienvenida.

Este nuevo modelo se introduce en un contexto de mercado complejo, marcado por el aumento en el coste de los componentes, una situación que Apple parece sortear con éxito. Además, la aparición de nuevos competidores, como el MacBook Neo, introduce desafíos al segmento de usuarios que tradicionalmente veían en el Air su primera opción por su equilibrio entre calidad y precio.

Tras probar el MacBook Air con M5, confirmamos que, aunque el panorama ha cambiado en el último año, mantiene su reputación como un equipo excepcionalmente equilibrado en diseño, rendimiento y coste. Sorprendentemente, Apple ha integrado el chip M5, que lo convierte en su portátil más potente fuera de la gama Pro, sin incrementar el precio. Los modelos de 13 y 15 pulgadas, con precios iniciales de 1.199 € y 1.499 € respectivamente, ahora incluyen 16 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento en su configuración base, lo que lo hace aún más atractivo.

A pesar de su precio, que duplica al del MacBook Neo, el MacBook Air M5 ofrece un rendimiento superior y mayores opciones de personalización. El chip M5 es su característica más destacada, ya que antes estaba reservado para la gama Pro, posicionando a este Air como el dispositivo más potente de Apple para el usuario no profesional.

El diseño permanece inalterado, conservando el chasis de aluminio ligero y robusto (apenas 1.23 kg) que lo convierte en un referente de portabilidad. La conectividad se mantiene con dos puertos Thunderbolt 4 (USB-C), carga MagSafe 3 y conector para auriculares. Aunque se hubiera valorado la inclusión de Thunderbolt 5 para una mayor proyección de futuro, la mayoría de los usuarios no requerirán velocidades de transferencia superiores por ahora.

La pantalla también conserva las especificaciones del modelo anterior: panel IPS retroiluminado por LED, en versiones de 13 y 15 pulgadas, con resoluciones de 2560 x 1664 y 224 píxeles por pulgada, 500 nits de brillo, gama P3 y True Tone. Surge la pregunta de si era el momento de integrar una pantalla Liquid Retina XDR mini-LED con ProMotion (como en los modelos Pro), pero tal adición probablemente elevaría el precio considerablemente, comprometiendo la propuesta de valor del Air.

Sin embargo, el MacBook Air M5 introduce innovaciones clave «invisibles» que lo preparan para el futuro: incorpora el chip inalámbrico N1 de Apple, Wi-Fi 7 y Bluetooth 6. Estas mejoras garantizan un rendimiento inalámbrico superior y una eficiencia energética optimizada, manteniendo la autonomía oficial de 18 horas. En la práctica, permite una jornada laboral completa sin necesidad de cargador. Esta combinación de ligereza, potencia y duración de batería sigue siendo una de sus mayores ventajas competitivas, complementada por la carga rápida con adaptadores de 70 W o superiores.

Es importante destacar que, al menos en Europa, el MacBook Air no incluye cargador en la caja. Aunque Apple ofrece sus propios adaptadores (desde 45 €), existen alternativas económicas y de calidad disponibles en el mercado.

Respecto a la potencia del M5, las mejoras generacionales ya no son tan drásticas como antes. Esto se debe a la madurez de la tecnología de Apple y al enfoque en optimizaciones para IA, renderizado o procesamiento de imágenes, en lugar de incrementos masivos para el usuario común. La compañía ha basado sus comparativas en el rendimiento de vídeo mediante IA, trazado de rayos o procesamiento de imágenes, y los benchmarks sintéticos confirman una evolución, aunque modesta, en el rendimiento del chip.

Aunque no se observa un salto de rendimiento dramático en las pruebas, especialmente con la configuración de 10 núcleos de GPU y 32 GB de RAM unificada que probamos, el MacBook Air M5 es una versión mejorada de un ya excelente M4. Si bien usuarios con cargas de trabajo intensivas como edición de vídeo y foto, o tareas de aprendizaje automático e IA, notarán la optimización de los Neural Cores del M5, la mejora es más incremental para el resto.

Para el uso diario, incluyendo aplicaciones profesionales como Premiere o Photoshop, el equipo demuestra una agilidad excepcional. A pesar de compartir chip con el MacBook Pro, la ausencia de ventilador en el Air puede generar ciertos cuellos de botella en situaciones que exijan una potencia de cálculo sostenida. Sin embargo, su funcionamiento completamente silencioso, junto a su potencia, es una ventaja inigualable.

A pesar de las mejoras en CPU y GPU, en el uso cotidiano las diferencias de rendimiento entre el M4 y el M5 no son sustanciales para la mayoría. Si una tarea puntual requiere el extra de eficiencia que ofrece este chip respecto a la generación anterior, podría ser indicativo de que el usuario se beneficiaría más de un MacBook Pro (especialmente con los recientes M5 Pro y M5 Max).

Aun así, estas mejoras incrementales no restan mérito al MacBook Air M5 como un equipo superior al modelo de 2025. Apple ha elevado tanto el rendimiento y la eficiencia de sus chips que las diferencias generacionales son menos evidentes para el usuario estándar, lo que subraya la madurez y la excelencia de la plataforma Air.

La estrategia de Apple de mantener el precio mientras aumenta la memoria unificada y acelera el SSD consolida al MacBook Air M5 como una de las mejores opciones del mercado para el usuario medio y el dispositivo con mejor relación rendimiento-precio en el catálogo de Apple. Es un equipo brillante que destaca en todos los aspectos: más rápido, más eficiente y con mayor capacidad por el mismo coste, compitiendo eficazmente con portátiles de precio muy superior.

No obstante, la actualización sí representa un salto significativo para aquellos que aún utilizan un MacBook Air con chip M1, quienes experimentarán mejoras notables en el día a día gracias al M5, la mayor memoria unificada y las velocidades del SSD, lo que justifica la inversión en la renovación.


¿Merece la pena el MacBook Air M5?

Reiterando una conclusión anterior, el MacBook Air M5 sigue siendo la elección más recomendable de Apple, tanto por precio como por prestaciones. Es ideal para quienes buscan una experiencia superior a la que representa el Neo sin incurrir en el coste de un MacBook Pro.

Con el chip M5, el MacBook Air reafirma su posición como el dispositivo más equilibrado de Apple. La pregunta de cómo podría mejorar manteniendo su precio actual sigue sin respuesta; es difícil imaginarlo. Es, sin duda, la opción perfecta para un vasto espectro de usuarios que desean un rendimiento avanzado sin las exigencias del Pro.

Conservando su esencia del año anterior, pero mejorado en casi todos los aspectos, el MacBook Air M5 es más fácil de recomendar que nunca. Sigue siendo sorprendente cómo Apple logra ofrecer tanta potencia, en un equipo tan ligero y bien construido, a un precio tan competitivo. Su constante capacidad para impresionar no disminuye con el tiempo.

By Артём Науменко

Артём Науменко - петербургский журналист, освещающий темы науки, общества и технологий. Автор популярного цикла статей о российских научных достижениях.

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