
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán ha lanzado una seria amenaza, advirtiendo con atacar a destacadas empresas tecnológicas y financieras estadounidenses, incluyendo a Apple, Microsoft, Meta, Nvidia, Tesla, JP Morgan y Boeing. Irán acusa a estas corporaciones de desempeñar un papel crucial en el conflicto de Oriente Medio y ha exigido la evacuación inmediata de sus empleados.
Según informes de CBS, el IRGC hizo pública una lista de 18 empresas, declarándolas objetivos militares legítimos con ataques programados para iniciar el miércoles por la noche. En un comunicado a través de Telegram, el IRGC afirmó que estas compañías operan como espías al servicio del gobierno estadounidense, siendo «el elemento principal en el diseño y seguimiento de objetivos terroristas». Ante lo que consideran el desinterés de Washington a sus advertencias y las bajas iraníes en ataques conjuntos con Israel, el IRGC procederá a atacar sus instalaciones. Se ha emitido una alerta a los residentes en un radio de un kilómetro de las ubicaciones para que evacúen. La lista también abarca a G42, una destacada empresa de inteligencia artificial de los Emiratos Árabes Unidos.
Este tipo de amenazas no son inéditas. Irán ha priorizado la infraestructura de inteligencia artificial del Golfo desde el inicio del conflicto. Ya en marzo, drones iraníes impactaron tres centros de datos de Amazon Web Services en los Emiratos Árabes Unidos y Baréin, resultando en impactos directos en dos de ellos y daños colaterales en el tercero.

Esta escalada ha generado incertidumbre sobre las millonarias inversiones en centros de datos y proyectos de IA en Oriente Medio. Países como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han destinado vastos recursos a la infraestructura tecnológica y chips, sellando acuerdos con gigantes como NVIDIA y AMD. Proyectos ambiciosos como Stargate UAE, en el que participan OpenAI, G42, Oracle, Cisco y SoftBank, ahora se ven bajo una nueva luz ante estas amenazas.
Daniel Silverberg, analista del Centro para la Nueva Seguridad Estadounidense (CNAS), destacó que Irán «sabe perfectamente lo que está atacando». Según Silverberg, el objetivo es impactar a estos países «donde más duele», al apuntar deliberadamente a sus centros de datos e infraestructura energética, cruciales para su diversificación tecnológica futura.
La tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán sigue en aumento, con continuos bombardeos a pesar de las menciones de negociación. El IRGC ha reiterado su advertencia de atacar las instalaciones de Apple y otras corporaciones estadounidenses, urgiendo a los empleados a evacuar antes del miércoles por la noche.

