El Parlamento israelí ha dado luz verde a una propuesta legislativa que contempla la implementación de la pena capital para aquellos individuos condenados por actos de terrorismo. Esta medida, que ahora avanza en el proceso legislativo, ha sido recibida con «profunda preocupación» por parte de diversas naciones europeas, que ya habían expresado sus reservas con anterioridad.
Los críticos de la ley han alertado sobre los posibles y significativos daños políticos que esta podría acarrear. Además, muchos interpretan la legislación como una medida que está específicamente dirigida y concebida contra la población palestina, lo que agrava las tensiones existentes en la región.

