Las visitas de seguimiento posteriores a una intervención quirúrgica se consideran parte integral de la relación terapéutica. Esto es especialmente cierto cuando se trata de consultas intramuros, destinadas a garantizar el cumplimiento completo y preciso de la obligación asumida por el hospital. En consecuencia, la posición de garante del médico que realiza estas visitas se mantiene vigente incluso después de que el paciente sea dado de alta del hospital.
La Corte de Casación confirma la responsabilidad del médico en las visitas de control postoperatorias

