Turquía está experimentando un auge deliberado en el sector de los vehículos eléctricos, impulsado por importantes ventajas fiscales, la dirección estatal y el fomento de la marca nacional Togg. Ankara persigue la ambición de trascender su papel tradicional como mera plataforma de manufactura para empresas occidentales. Este dinámico desarrollo también beneficia al fabricante estadounidense Tesla, aunque esta ventaja podría ser solo temporal.
La Industria Automotriz: El Auge Eléctrico Estratégico de Erdogan en Turquía y la Contribución de Tesla

