En un significativo gesto a favor de la protección del clima, numerosos monumentos y atracciones turísticas en Alemania se sumieron en la oscuridad durante la noche. Como parte de la iniciativa global «Earth Hour» (La Hora del Planeta), las luces se apagaron no solo en la emblemática Puerta de Brandeburgo en Berlín, sino también en muchas otras edificaciones destacadas a lo largo del país, enviando así una clara señal de concienciación sobre la importancia de combatir el cambio climático.

