La Comisión Europea ha emitido una advertencia a Meta, instándola a revertir su política de restringir el acceso de chatbots de inteligencia artificial en WhatsApp. Los reguladores europeos consideran que el cobro a asistentes de IA de terceros por utilizar la popular plataforma de mensajería contraviene las normativas de competencia de la UE. De no cumplir con esta directriz, Bruselas podría imponer medidas provisionales a Meta para garantizar el acceso.
Según un comunicado oficial, la Comisión Europea ha enviado un pliego de cargos adicional a Meta. El organismo ejecutivo de la UE opina que el establecimiento de tarifas para integrar ChatGPT y otros asistentes de IA de terceros en WhatsApp genera un efecto de exclusión similar al bloqueo total que se aplicó previamente.
La Comisión argumenta que Meta está aprovechando su control sobre WhatsApp para obstaculizar la entrada o expansión de competidores directos de sus propios productos de IA en el mercado europeo. Si la compañía de Mark Zuckerberg no cambia de rumbo, podría enfrentarse a una orden regulatoria que suspendería su modelo de monetización en este ámbito hasta la finalización de una investigación formal.
Para comprender la situación, es necesario recordar que a finales de 2025, Meta anunció una actualización en sus términos de servicio para WhatsApp Business que prohibiría los asistentes de IA a partir de enero de 2026. Esta medida entró en vigor de inmediato, y OpenAI informó en octubre que la integración de ChatGPT en WhatsApp dejaría de funcionar.
Frente a la presión regulatoria, Meta intentó una estrategia de apertura condicionada al pago de una tarifa. La propuesta era que ChatGPT y otras IA pudieran regresar a WhatsApp, pero únicamente durante un año. Transcurrido este periodo, las empresas tendrían que abonar una cuota, cuyo importe podría variar en función del uso de la IA.
La Comisión no aprueba que Meta cobre a ChatGPT por su uso en WhatsApp
Esta política no ha sido bien recibida por los reguladores, quienes han determinado que el sistema de precios constituye una barrera económica equiparable a la prohibición inicial.
«Sustituir una prohibición legal por precios que tienen un efecto similar no altera nuestra opinión preliminar de que la conducta de Meta parece ser un abuso de su posición dominante, lo que podría perjudicar gravemente la competencia en el mercado de asistentes de IA», declaró Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión y responsable de competencia.
Ahora, Meta deberá responder a estas acusaciones antes de que las medidas provisionales se hagan efectivas. La compañía tecnológica ya ha expresado su desacuerdo, argumentando que la directriz de la Comisión les obligaría a subsidiar a grandes empresas como OpenAI, permitiéndoles utilizar la infraestructura de WhatsApp Business sin coste alguno.
Meta sostiene que las exigencias de la Comisión distorsionan el mercado de forma diferente. Según la empresa, las pequeñas empresas europeas que pagan por WhatsApp Business terminarían financiando indirectamente a los desarrolladores de ChatGPT. Como ejemplo, Meta menciona una panadería francesa que paga sus cuotas para gestionar pedidos a través del chat, mientras que las grandes empresas de IA accederían de forma gratuita.
Si Meta no acata la orden y continúa cobrando por los chatbots de IA, la Comisión emitirá una orden de restablecimiento bajo las condiciones vigentes antes de octubre de 2025.

