Netflix, tras un reciente aumento en el precio de su plan con publicidad, parece decidido a explotar aún más esta vía de ingresos. La compañía ha confirmado que busca nuevas fuentes de financiación y, ante la buena acogida de su plan más económico, planea incrementar significativamente la cantidad y ubicación de los anuncios.
La novedad más destacada es el desarrollo de una inteligencia artificial (IA) capaz de insertar publicidad directamente dentro de las series y películas. Si bien los cortes publicitarios tradicionales seguirán existiendo en el plan más barato, se añadirán formatos publicitarios innovadores.
Esta IA no solo analizará los perfiles de los usuarios para personalizar los anuncios según sus intereses (edad, estado civil, poder adquisitivo, gustos), sino que buscará integrarlos de manera «transparente» en el contenido. Esto significa que los anuncios podrían aparecer superpuestos a la imagen, sin necesidad de pausar la reproducción, utilizando técnicas de ‘product placement’ de forma avanzada.
Por ejemplo, un refresco que aparece en pantalla podría ser sustituido por una marca específica para cada país o incluso para diferentes tipos de espectadores. De igual manera, vallas publicitarias de fondo en una escena podrían ser modificadas dinámicamente para mostrar anuncios personalizados.
Existe la posibilidad de que esta nueva estrategia publicitaria se extienda a todos los planes de Netflix, incluidos los más caros, especialmente si su integración es percibida como sutil y no interrumpe la experiencia del espectador. Aunque la compañía no ha confirmado oficialmente esta posibilidad, dada su tendencia a aumentar precios, no sería una estrategia descabellada.

