Investigaciones recientes, especialmente una revisión publicada en la revista científica Carbon Research, revelan un método sencillo pero altamente eficaz para reducir drásticamente las emisiones contaminantes del diésel: la formación de una emulsión de agua y diésel. Esta técnica innovadora, que puede disminuir la contaminación total hasta en un 68% —incluyendo la reducción significativa de óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas—, está ganando relevancia.
El estudio recopila diversos ensayos que demuestran que esta mezcla no solo es efectiva, sino que además tiene una ventaja crucial: no exige rediseñar ni modificar el motor existente. El caso de Nigeria se destaca como un ejemplo práctico de la aplicación de este «truco» para el diésel, ofreciendo una valiosa lección y un camino a seguir para otras naciones, como Estados Unidos, en la búsqueda de soluciones más limpias y sostenibles para el combustible diésel.

