Las declaraciones del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, influyeron directamente en la fluctuación de los precios del petróleo, lo que a su vez generó un impacto significativo en los mercados bursátiles asiáticos. Gracias a un giro favorable en la tendencia de los precios del crudo, se observó una notable mejora en el optimismo y la confianza de los inversores.

