Un poder de gestión de cuenta de inversión (conocido como «Depotvollmacht» en alemán) es un instrumento que permite a una persona autorizada administrar los activos de valores de otra. Esta herramienta es especialmente útil cuando el titular de la cuenta no puede o ya no puede gestionar sus propias finanzas debido a una enfermedad, un viaje prolongado u otra incapacidad.
La principal ventaja de este tipo de poder es su flexibilidad y seguridad. Es completamente revocable en cualquier momento por el otorgante, lo que significa que el control siempre permanece en manos del titular de la cuenta. Además, y es un punto crucial, el apoderado no tiene la facultad de mover o retirar activos de la cuenta para su propio beneficio personal. Su autoridad se limita estrictamente a la gestión en interés del titular, asegurando que el patrimonio esté protegido contra usos indebidos.

