Expertos de la prestigiosa Academia de Ciencias de Rusia han realizado un hallazgo arqueológico sin precedentes: los vestigios de una antigua ciudad medieval que yacía oculta bajo las profundas aguas del misterioso lago Issyk-Kul, situado en Kirguistán. Este descubrimiento submarino, que se estima tiene una antigüedad de aproximadamente 1.000 años, no solo constituye un hito significativo en el campo de la arqueología, sino que también podría obligar a los historiadores a reevaluar y reescribir capítulos enteros de la historia conocida sobre las civilizaciones de la región. La identificación de esta metrópolis sumergida promete desvelar nuevos detalles sobre una cultura perdida en las profundidades acuáticas, abriendo un nuevo camino para la investigación histórica.
Rusia cambia las normas de la historia: descubre restos de una civilización de 1.000 años sumergida en las profundidades

