El actual conflicto en Irán está generando una escalada significativa en los costos de energía, materiales y logística. Esta situación, a su vez, se prevé que repercuta directamente en el precio final de los semiconductores a nivel mundial, encareciéndolos considerablemente y afectando a la cadena de suministro global de componentes electrónicos.
En otro orden de noticias, ex directivos del Deutsche Bank han presentado reclamaciones conjuntas que ascienden a casi 700 millones de euros contra la institución bancaria.

