
Aunque la serie de Harry Potter de HBO acaba de lanzar su primer tráiler, la controversia no se ha hecho esperar. Millones de personas que crecieron con las películas protagonizadas por Daniel Radcliffe y su elenco encuentran inusual ver a nuevos actores interpretando a personajes tan queridos. Y aunque, en general, el nuevo casting ha sido bastante bien recibido, algunas elecciones han provocado un considerable enfado entre los fans.
El punto de discordia más destacado es la elección de Severus Snape. El profesor de Hogwarts será interpretado por el actor Paapa Essiedu, reconocido por su papel en I May Destroy You, que le valió una nominación a los Premios Emmy. Sin embargo, esta designación ha generado una gran polémica en torno a la serie de Harry Potter, ya que el actor británico es de raza negra. Un cambio que no ha sido bien recibido por algunos sectores de fans.
De hecho, esta controversia sobre la serie de Harry Potter y la elección de Paapa Essiedu como Snape no es reciente. Surgió por primera vez hace meses cuando se anunció el reparto, generando un considerable revuelo. Con el lanzamiento del tráiler, el debate ha resurgido, uniendo a dos grupos distintos en sus críticas: aquellos que exigen una estricta fidelidad a los libros y aquellos con motivaciones racistas.
Mientras que sobre este último grupo poco hay que añadir, son los primeros —los que defienden la fidelidad— quienes están generando más ruido. Aunque es cierto que en los libros de Harry Potter no se especifica la raza o el color de piel de muchísimos personajes, en el caso de Severus Snape sí lo hacen. J.K. Rowling lo describió como alto, delgado y de piel cetrina (es decir, muy pálida o incluso amarillenta), con nariz aguileña, ojos negros y cabello oscuro y grasiento. Una descripción que no concuerda con la apariencia de Essiedu.
Hasta aquí, es cierto que quienes exigen la máxima fidelidad al libro tienen motivos para quejarse. Mientras que para la mayoría de los personajes se ha procurado mantener la fidelidad física a lo especificado en las novelas, e incluso a lo visto en las películas, con Snape se ha hecho una distinción evidente. El debate se centra ahora en hasta qué punto el color de su piel era relevante para la trama, un elemento mucho más subjetivo y opinable. A priori, en realidad, no debería afectar en absoluto. Al fin y al cabo, es una adaptación, no una copia, por lo que tienen pleno derecho a tomar libertades creativas siempre que se respete la esencia original. Lo importante es el carácter siniestro y sombrío del personaje, y eso aún no podemos juzgarlo.
¿Y qué hay de Hermione?
Además, muchas quejas se han dirigido también hacia la elección de la joven Arabella Stanton como Hermione Granger. La actriz presenta una tez más oscura que la de Emma Watson. Sin embargo, en este caso, las quejas carecen de fundamento. J.K. Rowling solo describe a la joven protagonista como una niña de abundante pelo castaño, ojos marrones y dientes delanteros bastante pronunciados. De hecho, y en contra de lo que muchos podrían pensar, a nivel físico la elección de Stanton es incluso más acertada que la de Watson en este caso.

En resumen, en el caso de Hermione Granger, los fans carecen de fundamentos válidos para justificar sus quejas, que en esta ocasión parecen responder meramente a motivaciones racistas. De hecho, este ‘cambio’ en Hermione no es la primera vez que ocurre, ya que en la obra de teatro Harry Potter y el Legado Maldito, las actrices que la han interpretado siempre han sido negras. La propia J.K. Rowling ha afirmado que esta elección no contradice en absoluto el canon y que, por lo tanto, es correcta.
También es cierto que la autora, J.K. Rowling, apoyó públicamente a Paapa Essiedu como Severus Snape tras los primeros comentarios en su contra. La novelista manifestó su agrado con la modificación del personaje para la serie y que no representaba ningún problema. Sin embargo, esto no detuvo las quejas. De hecho, el actor ha revelado recientemente que sigue recibiendo insultos racistas e incluso amenazas de muerte por haber aceptado el papel.

