
Llega el verano al hemisferio norte y con él las altas temperaturas. Cada año comprobamos cómo el termómetro alcanza unas cifras que antes solo habíamos visto en latitudes más bajas. Y como el cuerpo humano no está diseñado para aguantar tanto calor, no queda otra que buscar el frío. Ya sea con una ducha o un baño, tomando un refresco, ventilando tu casa o con la inestimable ayuda de un ventilador. Pero cuando todo esto se hace insuficiente, el recurso más efectivo siempre es el aire acondicionado. Un artefacto que consume electricidad, pero que logra que una estancia calurosa se convierta en un espacio confortable. Y si quieres que este aparato te dure muchos años y haga bien su trabajo, deberías plantearte limpiar el aire acondicionado al inicio de cada temporada veraniega.
El ser humano tiene una temperatura corporal de entre 36 ºC y 37 ºC. Así que cuando la temperatura sube por encima de los 40 ºC, es motivo de alarma. Y por encima de los 43 ºC, existe el riesgo de fallo orgánico alto. En temperatura ambiente, las cifras a tener en cuenta se mueven entre los 18 ºC y los 24 ºC. Todo esto viene a cuento de que el aire acondicionado es, en ocasiones, la última defensa ante el calor. Aunque hay muchos trucos para enfriar una habitación o un dormitorio, el aparato de aire acondicionado es el más eficaz. Por contra, también es el que más electricidad consume. No se puede tener todo.
Así que, si ya estás disfrutando de los primeros días con aire acondicionado en casa o estás a punto de hacerlo, te proponemos que, con cierta regularidad, realices alguna que otra tarea de mantenimiento si quieres que ese aparato dure años y funcione como el primer día. Limpiar el aire acondicionado es parte de ese mantenimiento. Y no se limita a mantener limpia la carcasa. Hablamos de su interior.
Por qué deberías limpiar tu aire acondicionado

Hay muchas razones por las que deberías limpiar tu aparato de aire acondicionado. No es algo que tengas que hacer todas las semanas. Con una vez al año es suficiente como mantenimiento preventivo. Por los siguientes motivos:
- Ayudarás a que la máquina trabaje menos.
- Lo que se traduce en menos electricidad consumida.
- Y en más frío con menos esfuerzo por parte del aire acondicionado.
- Alargarás la vida útil de sus componentes y evitarás averías.
- Reduce problemas de salud, en especial si tienes alergias o asma.
Un buen mantenimiento de tu aire acondicionado es todo ventajas. Aunque hay muchos trucos para que tu aire acondicionado te ahorre dinero, nada como limpiarlo con cierta frecuencia. El único inconveniente es llevarlo a cabo. Puedes dejarlo en manos de un profesional o hacerlo tú mismo. Ten en cuenta que muchas de las tareas a realizar para limpiar el aire acondicionado son relativamente sencillas. Y abundan los tutoriales que explican cómo hacerlo paso a paso.
Mantenimiento y limpieza de tu aparato

Un aparato de aire acondicionado doméstico se compone de muchas partes. Básicamente, tiene dos elementos principales. Uno va instalado en el exterior y el otro en el interior de la vivienda. De ahí que se llamen unidad externa y unidad interna. No todos sus componentes son susceptibles de ser manipulados por nosotros. Por ejemplo, comprobar si hay fugas de refrigerante es algo que debe hacer un profesional cualificado. Así que un mantenimiento completo, a cargo de un profesional, es el más adecuado. Pero siempre podemos limitarnos a aquellos componentes menos problemáticos.
Limpiar el aire acondicionado consiste básicamente en eliminar el polvo y la suciedad. Algo inevitable si tenemos en cuenta que parte del aparato está en el exterior. Y, segundo, que el propio aparato genera un circuito de aire que entra y sale, comunicando el interior de la vivienda con el exterior. Así, los principales componentes o partes a limpiar son:
- Filtros del aire acondicionado.
- Desagüe del split.
- Interior de la unidad interior.
- Exterior de la unidad exterior.
Además, hay otras tareas de mantenimiento que deberías realizar al inicio de la temporada de calor y que te ayudarán a detectar problemas en tu aire acondicionado:
- Comprobar visualmente si el aire acondicionado funciona bien.
- Verificar si se producen ruidos anómalos o malos olores.
- Comprobar si el termostato funciona correctamente.
Cómo limpiar el aire acondicionado

Veamos qué hay que hacer con los componentes básicos a limpiar. Lo primero de todo, conviene consultar la documentación oficial. En ocasiones, el propio fabricante explica qué tareas realizar para el mantenimiento del aparato. Y qué precauciones tomar al limpiar el aire acondicionado. En especial si hablamos de aparatos portátiles.
- Filtros del aire acondicionado. La unidad interior se puede abrir con relativa facilidad. Consulta el manual oficial. En su interior verás unos filtros que se pueden extraer. Límpialos con agua y jabón y con un trapo o esponja. Salvo que el fabricante diga lo contrario. Para aclararlos, puedes ponerlos debajo del grifo. Y si están muy gastados, puedes comprar unos filtros nuevos. Este sería el primer paso al limpiar tu aire acondicionado. Pero hay más.
- Manguera o desagüe del split. Este tubo de goma suele estar en la unidad exterior del aparato. Se trata de un tubo por el que sale agua generada por la condensación. Comprueba que está limpio por dentro, es decir, que no hay nada que dificulte u obture la salida del agua. También deberías mirar si hay fugas. Es decir, si el agua se sale por donde no debe. Si tienes un aparato de aire acondicionado portátil, puede que tenga un depósito a donde va a parar el agua. Vaciar y limpiar el depósito con agua o agua y jabón es importante para evitar que se generen malos olores.
- Interior de la unidad interior o split. Aunque los filtros son una de las partes más importantes a limpiar para que el aire salga frío, limpio y libre de impurezas, conviene limpiar también el interior de la unidad interior. Básicamente, rejillas y carcasa. Un paño suave y húmedo es suficiente para eliminar el polvo y la suciedad acumulados.
- Exterior de la unidad exterior. La unidad exterior es mejor dejársela a los profesionales. En especial, componentes como el condensador y el compresor. Pero tú mismo puedes limpiar algunos de sus elementos exteriores. Principalmente, las aletas del ventilador. Al estar en el exterior, es probable que acumule mucho polvo y suciedad. Procura limpiar todo eso para que no haya obstrucciones. Pero ten cuidado de no dañar nada.
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