
¿Alguna vez has notado que tu móvil, que por la mañana funciona a la perfección, se vuelve notablemente más lento por la tarde? Cargas archivos rápidamente, navegas sin problemas y de repente todo se ralentiza. Las aplicaciones tardan en cargar, los vídeos de plataformas como Netflix o redes sociales no se reproducen fluidamente, y la experiencia general se degrada. Si te identificas con esto, no te preocupes, no es tu imaginación. Un reciente estudio de Ookla ha validado esta sensación, explicando las causas detrás de este fenómeno.
La investigación de Ookla analizó el rendimiento de las redes móviles en más de 30 países europeos, concluyendo que España es el país con la red más congestionada del continente. La diferencia es considerable: en ciertos momentos de alta demanda, la congestión en España puede ser el doble que en el Reino Unido y Alemania, e incluso hasta seis veces mayor que en Francia.
¿Cuándo ocurren las peores horas? Según el estudio, la saturación máxima de la red móvil en España se produce entre las 19:00 y las 21:00 horas. Durante este intervalo, la mayoría de los usuarios intentan utilizar sus datos móviles simultáneamente, lo que obliga a que la velocidad disponible se reparta entre un mayor número de dispositivos. Esto afecta directamente a muchos de los servicios que dependen de la conexión de datos.
Aunque pueda parecer que una simple bajada de velocidad no es un gran problema, la realidad es que la pérdida de rendimiento es significativa. La congestión de la red durante estas horas pico provoca una degradación notable en la experiencia del usuario.

¿Cuánta velocidad perdemos los españoles por la tarde?
El estudio detalla con precisión la magnitud de esta pérdida. Si por la mañana los españoles disfrutan de una velocidad media de red móvil de unos 160 Mbps, esta cifra desciende drásticamente hasta los 54 Mbps en las horas pico de la tarde. Esto representa una disminución de aproximadamente un 66% de la velocidad disponible, lo que impacta seriamente en tareas como la descarga de archivos, la visualización de contenido en alta resolución o el uso de redes sociales cuando muchos usuarios intentan acceder a lo mismo al mismo tiempo.
La congestión de la red no solo reduce la velocidad, sino que también afecta a la latencia, un factor crítico para actividades como los videojuegos online o las videollamadas. Si bien 54 Mbps podrían ser suficientes para mantener una partida, un incremento del 60% en la latencia puede hacer que jugar sea prácticamente imposible, o al menos, que la diferencia con la experiencia matutina sea abismal.
Lo más destacable es la comparación del comportamiento de la red española con otros países europeos. Mientras que en España la congestión en horas pico alcanza unos 62 puntos, en el Reino Unido se sitúa en 30 puntos, en Dinamarca es inferior a 20, y en Francia apenas supera los 10 puntos.
Es importante señalar que estas cifras se refieren a las horas pico de cada país, no a las mismas horas generales. Esto significa que en Francia, cuando su red está en su punto de máxima congestión, la puntuación es de 10,0, en contraste con los 62,1 puntos registrados en España. Estos datos subrayan de forma contundente las diferencias en la infraestructura y gestión de las redes móviles en Europa.
