Un investigador español propone una teoría revolucionaria: las grandes pirámides de Egipto no fueron obra de los antiguos egipcios y su origen se remonta a 12.000 años atrás, sugiriendo que preceden al Egipto dinástico. Esta controvertida hipótesis contrasta con la visión de los egiptólogos, quienes respaldan la cronología tradicional con pruebas históricas sólidas, el estudio de las canteras y detallados registros de construcción.
Un investigador español cuestiona la autoría y antigüedad de la Gran Pirámide

