La detección de un neutrino con una energía sin precedentes de 220 PeV por el observatorio KM3NeT ha reavivado el enigma sobre su procedencia. Los científicos especulan que, en lugar de provenir de una única explosión cósmica, el origen de esta enigmática partícula podría residir en un fondo difuso de blázares, desafiando las teorías establecidas sobre los fenómenos más energéticos del universo.
Un neutrino de energía récord surge inesperadamente de agujeros negros que apuntan hacia nuestro planeta

