Вс. Апр 19th, 2026

Análisis de la Tercera Temporada de ‘Euphoria’: Luces y Sombras

Desde su debut en 2019, Euphoria ha sido una fuerza disruptiva en la televisión, abordando sin tapujos las complejidades de la adolescencia de la Generación Z. Temas como las adicciones, la sexualidad, la identidad de género, la violencia y las rivalidades femeninas han sido explorados a través de la lente particular de Sam Levinson. Sin embargo, tras una segunda temporada irregular, la serie enfrentó el desafío de mantener su impacto y capacidad para escandalizar.

La producción, a pesar de contar con un elenco en ascenso y una apuesta por lo controversial, dejó un sabor agridulce. La incertidumbre sobre su continuidad se prolongó durante casi dos años, hasta que HBO confirmó una nueva etapa con un enfoque renovado y un estilo inusual.

La recepción de esta tercera entrega ha sido, cuanto menos, compleja y divisiva. Factores como el retraso en la producción debido a las huelgas de Hollywood, las apretadas agendas de sus estrellas (Zendaya, Sydney Sweeney, Jacob Elordi), la trágica muerte de Angus Cloud y la salida de Barbie Ferreira han generado escepticismo y dudas sobre si Euphoria podría recuperar su calidad y relevancia.

Nada es igual en ‘Euphoria’ y eso hace todo más complicado

Las críticas iniciales han señalado una pérdida de frescura visual y una trama desordenada, lo que se reflejó en una calificación de apenas el 43% de críticas positivas en Rotten Tomatoes. Se ha cuestionado la capacidad del guion para abordar la madurez de los personajes al cruzar la veintena y enfrentar el fracaso de sus aspiraciones, un punto en el que concuerdan muchas críticas especializadas.

A pesar de estas críticas, la temporada debutó rompiendo récords de audiencia, demostrando que la serie aún tiene el poder de captar el interés del público. A continuación, exploramos cinco aspectos positivos y cinco aspectos negativos de esta nueva temporada:

Las cosas que ha hecho bien ‘Euphoria’ en su tercera temporada

Un necesario cambio temporal

Tras un largo hiato, Sam Levinson introdujo un salto temporal de cinco años, trasladando a los personajes de la vida escolar a una adultez marcada por la crudeza. Este cambio permite que figuras como Rue, Cassie y Nate enfrenten las consecuencias de sus actos sin el colchón de la adolescencia, aportando madurez y peso emocional a la trama.

Rue brilla en su propio arco

La evolución de Rue Bennett es uno de los puntos fuertes. De ser una adicta, pasa a ser una pieza clave en redes de narcotráfico, elevando el riesgo de la serie a un thriller psicológico. Su lucha ahora no es solo contra la adicción, sino contra un sistema criminal, permitiendo a Zendaya explorar facetas de desesperación y astucia.

Una estética de alto calibre

El apartado visual sigue siendo uno de los pilares de Euphoria. Rodada en película Kodak de 65 milímetros, la producción ofrece una textura granulada y cinematográfica que acentúa el tono sombrío de esta etapa adulta. La serie mantiene su identidad visual, pero sustituye el brillo juvenil por imágenes más impactantes y viscerales.

Nuevos temas que tocar

La tercera temporada introduce temas como la fe, la redención y el mal, alejándose de los dramas adolescentes. La narrativa se enfoca en la búsqueda de significado y la sanación de traumas profundos en un contexto de ansiedad digital y pérdida de futuro. Esto permite que el resto del elenco explore arcos más filosóficos, cuestionando si es posible escapar de sus versiones más oscuras.

Un episodio a la semana

El formato de entrega semanal de ocho episodios en HBO Max recupera el sentido de evento televisivo. Esta estrategia permite a la audiencia procesar la densidad emocional de cada capítulo y fomenta la discusión comunitaria, manteniendo la relevancia de la producción más allá de su estreno.

Y cinco cosas mal que hace ‘Euphoria’ en su nueva temporada

Desconexión narrativa

Uno de los puntos más criticados es la desconexión con la temporada anterior, ignorando hilos conductores como la deuda de Rue con Laurie o el misterio del tercer hermano Jacobs. El salto temporal se utiliza como un borrón y cuenta nueva, haciendo que los primeros capítulos parezcan un recorrido desordenado y sin relación con las entregas previas.

Las grandes ausencias

La falta de personajes clave como Fezco y Kat ha dejado un vacío emocional y narrativo. La muerte de Angus Cloud y la salida de Barbie Ferreira obligaron a reescribir tramas, y la decisión de eliminarlos sin un cierre digno ha sido vista como una falta de respeto. La serie parece haber perdido parte de su alma colectiva.

Sensacionalismo extremo

Tramas como la de Cassie Howard, convertida en creadora de contenido en OnlyFans, han sido acusadas de misoginia y de someter al personaje a un tormento de humillación sexual sin una crítica social real. Estas escenas parecen diseñadas para generar controversia en redes sociales en lugar de explorar las presiones sistémicas, reduciendo al personaje a una caricatura.

La controversia musical en ‘Euphoria’

La ausencia de Labrinth en la banda sonora ha afectado negativamente la atmósfera de la serie. El músico expresó su descontento con la producción y se sintió maltratado, asegurando que no regresará debido a la toxicidad experimentada en el entorno laboral.

Ritmo irregular y mal guion para ‘Euphoria’

El ritmo irregular y la fragmentación de las historias atentan contra la solidez del conjunto, separando a los personajes en mundos distintos. La serie ha perdido la cohesión del grupo, convirtiéndose en una colección de cortometrajes inconexos que luchan por captar la atención del espectador. La ambición visual supera la solidez del guion.

By Артём Науменко

Артём Науменко - петербургский журналист, освещающий темы науки, общества и технологий. Автор популярного цикла статей о российских научных достижениях.

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