La administración de Donald Trump ha decidido intensificar la presión sobre Cuba al iniciar una acción legal contra el expresidente de la isla, Raúl Castro. La citación busca que el exmandatario comparezca ante las autoridades estadounidenses, ya sea de forma voluntaria o «por otros medios», según se desprende de las declaraciones.
Desde La Habana, el gobierno cubano ha interpretado esta medida como una táctica de Washington, sospechando que la demanda contra Raúl Castro esconde un pretexto para aumentar las tensiones diplomáticas y económicas. La acción legal marca un nuevo capítulo en las complejas relaciones entre ambos países.

