Aunque Apple se consolida como una de las empresas tecnológicas más importantes y valiosas a nivel global, no está exenta de cometer errores. A pesar de su histórica trayectoria en innovación técnica y de diseño, no todas sus iniciativas iniciales alcanzaron el éxito esperado. Recientemente, dos de sus altos ejecutivos compartieron reflexiones sobre cómo la compañía ha logrado convertir dos notables fracasos en grandes aciertos.
En una entrevista concedida a Tom’s Guide, John Ternus y Greg Joswiak analizaron los reveses que Apple ha enfrentado a lo largo de su historia, destacando cómo estas experiencias se han convertido en valiosas lecciones y en catalizadores para transformarse en éxitos cruciales.
Greg Joswiak, vicepresidente sénior de marketing global de Apple, señaló el primer MacBook Air como un claro ejemplo de cómo algo negativo puede ser revertido a positivo. Lanzado en 2008, este portátil cautivó al mundo por su diseño ultradelgado y ligero, inmortalizado por la icónica presentación de Steve Jobs sacándolo de un sobre de manila.
Sin embargo, la euforia inicial se vio empañada por problemas de rendimiento con el chip Intel Core 2 Duo y la unidad de almacenamiento (particularmente en la versión de 80 GB). A esto se sumaron inconvenientes de sobrecalentamiento y la incomodidad de los puertos laterales ocultos. Estos inconvenientes, sumados a un elevado precio de lanzamiento de 1.800 dólares, generaron críticas significativas.
Joswiak admitió que el MacBook Air original «no se vendió bien». No obstante, la situación cambió radicalmente con la rediseño de 2010. A partir de entonces, el portátil se consolidó como uno de los productos más exitosos de Apple, experimentando un salto de calidad notable con la introducción de Apple Silicon en 2020.
MacBook Air y Apple Maps: Fracasos Convertidos en Éxitos
Por su parte, John Ternus identificó a Apple Maps como el fracaso más relevante que la compañía ha logrado transformar en un éxito. El actual vicepresidente de ingeniería de hardware consideró que la plataforma de mapas, diseñada para competir con Google Maps, se ha convertido en una aplicación «increíble» a pesar de un comienzo difícil.
«Cuando comenzamos con los mapas, fue un proyecto ambicioso. Fue un camino lleno de obstáculos. Pero el equipo, a lo largo de los años, no paró de esforzarse. Y hoy, Apple Maps es sencillamente increíble. Si tienes visión, eres persistente y sigues trabajando en ello, puedes convertir algo que tuvo un comienzo difícil en algo grandioso», reflexionó Ternus.
Calificar el debut de Apple Maps como «difícil» se queda corto; de hecho, fue desastroso. Su lanzamiento en 2012 con iOS 6, convirtió a la compañía de Cupertino en objeto de burlas debido a la gran cantidad de imprecisiones y errores de la plataforma, así como a la pobre calidad de su vista 3D.
La web se llenó de imágenes que evidenciaban los fallos de Apple Maps, provocando quejas y críticas hacia la empresa. La situación fue tan grave que el propio Tim Cook emitió una carta disculpándose por el despliegue fallido. Incluso, este incidente derivó en la salida de Scott Forstall, quien era la figura principal detrás de iOS en ese momento.
Con el paso de los años, la aplicación ha experimentado mejoras sustanciales e incorporado numerosas funciones que han permitido olvidar aquel inicio problemático. Si bien algunos todavía consideran que Apple Maps no está a la altura de Google Maps, indudablemente se trata de un servicio de primer nivel y muy diferente al de sus inicios.
Ternus y Joswiak aprovecharon la ocasión para evocar el legado de Steve Jobs y su perspectiva ante el error. «No somos perfectos, vamos a cometer errores. Steve lo dijo en su momento: nadie acierta todas las veces. Pero cuando algo no sale bien lo que intentas hacer es levantarte, sacudir el polvo y pensar qué puedes hacer para cambiarlo», comentó Joswiak.

