Diarrea, vómitos, náuseas: Cuando un virus estomacal te deja postrado, te sientes como un trapo. ¿Qué ayuda ahora y por qué deberías conocer el test del pliegue cutáneo?
¿Qué es la gastroenteritis?
La gastroenteritis, comúnmente conocida como «gripe estomacal» o infección gastrointestinal, es una inflamación del estómago y los intestinos. Suele ser causada por virus, bacterias o parásitos. Los síntomas más comunes incluyen diarrea, vómitos, dolor abdominal, náuseas, fiebre y dolores musculares.
¿Qué hacer si tienes gastroenteritis?
El objetivo principal al tratar la gastroenteritis es prevenir la deshidratación y permitir que el cuerpo se recupere. Aquí tienes algunas recomendaciones:
- Reposo: Dale a tu cuerpo tiempo para recuperarse. Evita actividades extenuantes.
- Hidratación: Este es el punto más crucial. Bebe muchos líquidos para reemplazar los que pierdes por vómitos y diarrea. Las mejores opciones son:
- Agua
- Soluciones de rehidratación oral (disponibles en farmacias)
- Tés claros (manzanilla, menta)
- Caldo de pollo o vegetales bajo en grasa
Evita las bebidas azucaradas, la cafeína y el alcohol, ya que pueden empeorar la deshidratación.
- Dieta: Una vez que puedas retener líquidos, comienza a introducir alimentos blandos y fáciles de digerir. La dieta BRAT (plátanos, arroz, puré de manzana y tostadas) es un punto de partida común, pero también puedes incluir:
- Galletas saladas
- Puré de patatas
- Pollo hervido sin piel
- Yogur natural (si lo toleras bien)
Evita los alimentos grasos, picantes, lácteos (excepto el yogur si lo toleras), y alimentos ricos en fibra hasta que te sientas mejor.
- Medicamentos: Si bien no hay cura para la mayoría de las infecciones virales, puedes tomar medicamentos de venta libre para aliviar los síntomas, como analgésicos para la fiebre o dolores, o antidiarreicos (úsalos con precaución y consulta a un médico si la diarrea es severa o persistente). Los antibióticos solo son efectivos contra infecciones bacterianas y deben ser recetados por un médico.
El Test del Pliegue Cutáneo: Un Indicador de Hidratación
Una forma sencilla de evaluar tu nivel de hidratación, especialmente en casos de gastroenteritis, es el test del pliegue cutáneo. Consiste en pellizcar suavemente la piel del dorso de tu mano o el abdomen. Si la piel vuelve rápidamente a su posición normal, estás bien hidratado. Si tarda en volver o se queda «levantada», puede ser un signo de deshidratación y deberías aumentar tu ingesta de líquidos o buscar atención médica.
¿Cuándo buscar atención médica?
Si experimentas alguno de los siguientes síntomas, consulta a un médico:
- Signos de deshidratación severa (mareos al ponerse de pie, poca o ninguna orina, boca muy seca, llanto sin lágrimas, ojos hundidos).
- Fiebre alta (superior a 38.5°C).
- Sangre en las heces o el vómito.
- Dolor abdominal intenso.
- Vómitos persistentes que impiden retener líquidos.
- Gastroenteritis en bebés, niños pequeños, ancianos o personas con sistemas inmunológicos comprometidos.
Recuperarse de la gastroenteritis requiere paciencia y un enfoque en la hidratación y el descanso. Presta atención a las señales de tu cuerpo y no dudes en buscar ayuda profesional si la situación lo requiere.
