Desde el año 2019, la industria alemana ha experimentado una considerable pérdida de puestos de trabajo, con un total de más de 341.000 empleos industriales desaparecidos. Esto se traduce en la eliminación de uno de cada diecisiete empleos en el sector. Si bien la tendencia general es negativa, se observa que una rama industrial se ve particularmente afectada, mientras que dos sectores logran mantenerse a flote y resistir la corriente adversa.

