Microsoft ha adoptado una nueva estrategia para abordar uno de los problemas más frustrantes y persistentes de Windows: la gestión de impresoras. Durante años, los usuarios han enfrentado errores, incompatibilidades y complejas configuraciones. En respuesta, Windows 11 introduce mejoras significativas para reemplazar los controladores tradicionales de terceros.
La nueva plataforma de impresión se llama Windows Ready Print, diseñada para simplificar radicalmente la instalación y el uso de periféricos de impresión. Esta tecnología, ya presente en versiones preliminares de Windows 11, elimina la necesidad de buscar software específico del fabricante. En su lugar, utiliza un estándar universal, haciendo que la conexión de una impresora sea un proceso directo y sin complicaciones.
Según Microsoft, este mecanismo se activará por defecto en todas las instalaciones de impresoras compatibles en Windows 11 a partir de julio de 2026. El sistema operativo migrará hacia el Protocolo de Impresión en Internet, una tecnología nativa que reemplazará los controladores específicos de cada fabricante. Esto significa que ya no será necesario depender de Windows Update o de las páginas web de los fabricantes para obtener controladores o software.
Adiós a los controladores externos en Windows 11
La gestión del hardware de impresión se encuentra ahora en la sección «Bluetooth y dispositivos» dentro de la configuración de Windows 11. Desde aquí, los usuarios tendrán el control total sobre cómo se manejan los componentes de software de sus impresoras. Si se mantiene activada la opción predeterminada, el sistema priorizará la instalación limpia y directa a través del protocolo estándar de Microsoft, ignorando las herramientas del fabricante.
Existe un modo de seguridad mejorado, el modo de impresión protegido de Windows. Al activarlo, el equipo utilizará exclusivamente el estándar Windows Ready Print para cualquier configuración. Esta opción ha sido diseñada como un entorno seguro que bloquea completamente el software de terceros, previniendo problemas de inestabilidad o conflictos con otras aplicaciones.
Es importante tener en cuenta que las impresoras antiguas que no soporten este protocolo universal no podrán ser instaladas si se activa esta protección. Sin embargo, los usuarios conservan la opción de desactivar esta gestión avanzada, lo que permitirá a Windows buscar e instalar los programas específicos del fabricante de forma tradicional.
La iniciativa de Windows Ready Print, aunque llega con un retraso considerable, es una bienvenida mejora para los usuarios que aún dependen de la impresión. Si esta tecnología se hubiera implementado en versiones anteriores de Windows, se habrían evitado innumerables problemas de configuración para millones de usuarios.

