La iniciativa de inmigración de «tarjeta de oro» promovida por el expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha tenido un alcance limitado hasta la fecha. Según declaraciones del Secretario de Comercio estadounidense, la codiciada tarjeta, diseñada para agilizar el proceso migratorio para individuos de alto talento, ha sido concedida en una sola ocasión desde su puesta en marcha.
Esta medida, anunciada con gran expectación, buscaba atraer a profesionales y emprendedores con habilidades excepcionales para contribuir a la economía estadounidense. Sin embargo, la baja cifra de beneficiarios sugiere posibles desafíos en su implementación o en la accesibilidad del programa para los talentos que se pretende captar.
El programa de la «tarjeta de oro» se concibió como un incentivo para fomentar la innovación y el crecimiento económico a través de la atracción de capital humano altamente cualificado. La escasez de su aplicación hasta ahora plantea interrogantes sobre su efectividad y los criterios de elegibilidad que se están aplicando.
Esta revelación pone de manifiesto la necesidad de una evaluación exhaustiva del programa para identificar las razones detrás de su limitada aplicación y para determinar si se requieren ajustes para alcanzar sus objetivos iniciales.

