La reciente subida de precios de Game Pass ha generado considerable descontento entre los jugadores de Xbox. Meses después de su implementación, la compañía parece haber reconocido el impacto negativo de esta decisión y está evaluando posibles soluciones. Según un comunicado interno de su nueva CEO, Xbox podría reconsiderar la estructura de precios del servicio en el futuro.
Según informes de The Verge, Microsoft está considerando modificar el coste de Game Pass. En un memorando interno filtrado, la nueva máxima responsable de Xbox, Asha Sharma, ha expresado su opinión de que el precio actual del servicio de suscripción se ha vuelto prohibitivo. La CEO considera necesario encontrar una propuesta de valor más atractiva y, por ello, explorará diversas alternativas.
‘Game Pass es esencial para el valor de los videojuegos en Xbox. Sin embargo, queda claro que el modelo actual no es el definitivo’, afirmó Sharma. ‘A corto plazo, Game Pass se ha encarecido demasiado para los jugadores, por lo que necesitamos una mejor ecuación de valor. A largo plazo, evolucionaremos Game Pass hacia un sistema más flexible que requerirá tiempo de prueba y aprendizaje’.
Este posible ajuste de precios forma parte de la estrategia de la nueva CEO para reorientar el futuro de Xbox. Al asumir el cargo tras el retiro de Phil Spencer, Asha Sharma prometió recuperar el ‘espíritu rebelde’ que caracterizó inicialmente a la división de juegos. ‘Esto nos obligará a cuestionar todo sin descanso, revisar procesos, proteger lo que funciona y tener la valentía suficiente para cambiar lo que no’, indicó en un correo dirigido a sus empleados.
Xbox Game Pass podría bajar sus precios, pero con posibles concesiones en Call of Duty
El potencial ajuste de precios se produce en un momento en que circulan rumores sobre la posible exclusión de los juegos de Call of Duty de Game Pass. Jez Corden, de Windows Central, sugirió en el podcast XB2+1 que Xbox podría retirar los títulos de la popular franquicia de Activision del servicio.
Call of Duty ha sido un punto de debate desde la adquisición de Activision Blizzard por parte de Microsoft a finales de 2023. Los directivos de la compañía expresaron su preocupación de que incluir la franquicia desde el primer día en Game Pass pudiera impactar negativamente en las ventas. Finalmente, Xbox optó por incluir Black Ops 6 y su secuela en el servicio, aunque inicialmente restringido a los suscriptores del nivel más alto.
Independientemente de si Game Pass ha afectado o no las ventas de Call of Duty, es innegable que la franquicia se encuentra en un momento delicado. El decepcionante lanzamiento de Black Ops 7 llevó a Activision a cancelar lanzamientos consecutivos de Modern Warfare o Black Ops y a prometer una ‘innovación significativa, no incremental’ en sus próximos títulos.
Por el momento, es difícil predecir el alcance de los cambios en la estrategia de Game Pass por parte de Microsoft. Sin embargo, es alentador constatar que la directora de la compañía comparte la percepción de los jugadores. El precio actual es elevado y los beneficios ofrecidos no siempre se justifican, lo que obliga a Xbox a mejorar su propuesta mediante nuevos planes o ajustando el coste de los existentes. La experiencia con la subida de precios de 2025 ha demostrado que el interés en el Pase de Batalla de Fortnite o en títulos antiguos de Ubisoft es limitado.

